356 personas · 8 generaciones · un solo río
Familia
hay más que una
Los romanos llamaron Astura a este río. Después fue Estola, Éstora, Estula y Ezla. Hoy se llama Esla y sigue siendo el mismo cauce. Un apellido hace exactamente lo mismo.
01 — El hallazgo
Ninguna rama
nace sola
Cinco apellidos que parecían venir de sitios distintos —Aláez, Crespo, Diez, Fernández, Zapico— acaban tocándose.
Al recomponer las 118 uniones documentadas no quedan cinco árboles sueltos: queda uno. Las 356 personas de este archivo están conectadas entre sí sin una sola excepción. Se puede salir de cualquiera y llegar a cualquier otro contando parientes, y la web lo hace por usted.
No es una metáfora bonita, es lo que sale del grafo. Por eso el sitio se organiza como una cuenca hidrográfica y no como una lista de apellidos: los afluentes nacen separados y terminan en el mismo cauce.
Y por eso el nombre. En esta familia hay una familia Aláez, una familia Crespo, una familia Diez… Familia, en singular, se queda corto.
02 — La espina dorsal
Un nombre también
tiene antepasados
El Esla no siempre se llamó así. Su nombre ha ido cambiando de forma durante diecinueve siglos sin dejar nunca de ser reconocible, que es exactamente lo que le pasa a un apellido cuando lo escribe un cura distinto en cada partida de bautismo.
Las seis formas están documentadas. Una de ellas se escribe precisamente en los cartularios del monasterio de Gradefes: el mismo ayuntamiento donde están Valduvieco, Rueda del Almirante y Garfín, que son los tres pueblos de los que sale medio archivo.
03 — Cómo mirarlo
Siete maneras
de recorrerlo
Un árbol genealógico dibujado de una sola forma sirve para una sola pregunta. Aquí hay siete, y cada una responde a la que la gente hace de verdad.
El árbol
Cualquier persona en el centro, sus antepasados arriba y su descendencia abajo. Se recentra con un clic y se sube por el cauce con las flechas.
¿De quién viene quién? 02El río
El linaje dibujado como un cauce: cada rama es un afluente y el ancho del agua es el número de descendientes que trajo.
¿Por dónde va el caudal? 03La cuenca
Los pueblos reales sobre el río real, y las líneas que salen de ellos hacia Lieja, Bilbao o Madrid. La diáspora, medida.
¿De dónde somos? 04La corriente
Un siglo largo en una sola pantalla: quién vivió a la vez que quién, y los años en que el archivo se queda mudo.
¿Quiénes se conocieron? 05Los nombres
Siete Franciscos, seis Josés, seis Enriques, cuatro Pilares. Repetir un nombre es la forma más barata de heredar, y aquí se ve el patrón.
¿Por qué nos llamamos igual? 06¿Qué somos?
Dos nombres y una respuesta exacta: tía segunda, concuñado, primo tercero. Con el camino entero, pariente a pariente.
La pregunta de toda boda 07El cuaderno
Las 93 preguntas abiertas y las 9 personas sin ubicar, con su fuente y su estado. El trabajo que queda por hacer, a la vista.
Lo que todavía no sabemos04 — Quince segundos
Del manantial
a la cuenca entera
Un hilo de agua entre calizas, un arroyo junto a un muro de adobe, el cauce ancho de gravas, dos brazos que se juntan y, al final, toda la cuenca vista desde arriba: un árbol dibujado en agua sobre la meseta.
05 — Honestidad
Un archivo que enseña sus huecos
De las 356 personas, sólo 60 tienen fecha de nacimiento y 9 no tienen ni nombre: existen porque alguien tuvo que ser el padre o la madre de alguien, y ahí siguen, en blanco, esperando una partida.
Esta web no disimula nada de eso. Cada ficha lleva su porcentaje de documentación y su fuente, y quien está a medio probar se dibuja como se ve una piedra bajo el agua: se intuye, pero no se toca. Las hipótesis van marcadas como hipótesis —incluida la de Paco sobre los dos Rodríguez, que de momento no prueba nada.
Un árbol genealógico que sólo enseña lo que sabe miente por omisión. Éste enseña las dos cosas.